Acompañamiento
Organizaciones y equipos
Las organizaciones están formadas por personas. Y las personas no son piezas sustituibles ni simples recursos productivos.
Con frecuencia se afirma que las organizaciones están por encima de las personas y que las personas simplemente pasan mientras las estructuras permanecen. Mi experiencia me lleva a pensar justamente lo contrario.
Desde dentro de una organización
No hablo de las organizaciones desde la teoría. Durante más de treinta y siete años dirigí la Asociación de Empresarios de Automoción de Gipuzkoa (AEGA). Gestioné equipos, negocié situaciones complejas, atravesé cambios de liderazgo y conflictos que en su momento parecían irresolubles. Al jubilarme tuve el honor de ser nombrado Secretario General de Honor de AEGA. Esa experiencia vivida, más que cualquier marco teórico, es la base desde la que acompaño hoy a otras organizaciones.
Liderazgo y responsabilidad
El liderazgo no consiste únicamente en dirigir o dar instrucciones. Un verdadero líder necesita capacidad de escucha, responsabilidad, coherencia, criterio y voluntad de servicio. La autoridad no se sostiene únicamente desde el cargo o la jerarquía, sino también desde el ejemplo y la capacidad de servicio.
Personas y sentido del trabajo
Las personas necesitan comprender el sentido de lo que hacen y sentirse parte real de aquello en lo que trabajan. Cuando desaparece el sentido del trabajo, aparecen con facilidad el desgaste, la apatía, los conflictos internos y la sensación de que todo se limita a cumplir horarios y objetivos sin un verdadero propósito compartido.
Comunicación y cultura organizativa
Muchas tensiones dentro de las organizaciones nacen simplemente de la falta de comunicación real. Se habla mucho, pero muchas veces no se escucha. La transparencia —que no significa que todo el mundo conozca todo— genera seguridad, respeto y confianza.
Esta frase la escuché en persona hace años, en la entrega de los Premios Joxe Mari Korta —en memoria del empresario guipuzcoano asesinado por ETA— celebrada en la Lehendakaritza, en Vitoria-Gasteiz. La pronunció Don Gonzalo Artiach, ya gravemente enfermo, en el emotivo discurso con el que recogió su propio premio. Su fe, su coraje y su valentía en aquel momento me dejaron un recuerdo imborrable.
«Vuelvan ustedes a la cultura de los valores cristianos.»
— Don Gonzalo Artiach, en los Premios Joxe Mari Korta
¿Cómo trabajo con organizaciones?
Mi convicción es sencilla: cuando las personas que forman una organización encuentran sentido en lo que hacen, la organización entera se transforma desde dentro. No aplico soluciones estandarizadas ni ofrezco consultoría técnica generalista. Cada organización posee su propia cultura, sus dinámicas internas, sus conflictos y sus posibilidades de crecimiento y mejora. El punto de partida es siempre una conversación. Sin compromiso. Hablamos y, en su caso, presupuestamos.