Sobre mí

Juan María López Osa

Todavía recuerdo aquellas mañanas. Eran las seis. Hacía frío. Cogía mi Renault 5 —que tenía más kilómetros y más averías de las que me gustaba reconocer— y recorría más de sesenta kilómetros para llegar a una empresa de máquina herramienta en suspensión de pagos. Todavía no había cumplido los veintitrés años.

Juan María López Osa

No había manuales. No había red de seguridad. No había respuestas preparadas. Había problemas que resolver, personas preocupadas y trabajo por hacer. Sin saberlo, allí comenzó una de las mayores escuelas de mi vida.

Hoy tengo sesenta y siete años. Estoy casado, soy padre y abuelo. Y cuando miro hacia atrás, comprendo que casi todo lo importante que he aprendido no procede de los libros, sino de las personas.


Una trayectoria entre personas

Desde aquella empresa en dificultades, mi camino profesional me llevó a Londres. Allí estudié, obtuve una beca del Ayuntamiento de la ciudad y recibí una propuesta que marcaría gran parte de mi vida profesional: dirigir la Asociación de Empresarios de Automoción de Gipuzkoa (AEGA), entidad que representa a la posventa del sector en la provincia.

A esa organización dediqué más de treinta y siete años de mi vida. Al finalizar esa etapa tuve el honor de ser nombrado Secretario General de Honor de AEGA.

Durante todos esos años acompañé a empresarios, directivos, equipos y organizaciones en momentos de crecimiento, dificultad, negociación, conflicto y cambio. Sin saberlo entonces, ya estaba desarrollando una parte esencial de lo que hoy hago.

Cómo llegué al acompañamiento

Con el paso del tiempo comprendí que las herramientas y las técnicas son importantes, pero no suficientes. Las personas somos más complejas que cualquier método y necesitamos algo más profundo sobre lo que sostener nuestras decisiones y nuestra vida.

Fue entonces cuando llegué al Instituto da Familia de Ourense y conocí la obra de Xosé Manuel Domínguez Prieto. Allí cursé el Máster en Coaching y Acompañamiento Familiar y encontré una manera de entender el acompañamiento que conectaba plenamente con mi experiencia profesional, mi trayectoria vital y mis convicciones personales.

Lo que creo que puedo aportar hoy

Cuando acompaño a una persona, una pareja, una familia o una organización, no lo hago únicamente desde la formación recibida.

Aporto también más de cuatro décadas de experiencia profesional, miles de conversaciones, situaciones complejas, conflictos, negociaciones, procesos de cambio y aprendizajes acumulados a lo largo de toda una vida.

En definitiva

Creo en el valor de la escucha, del diálogo sincero y de las preguntas que ayudan a descubrir caminos propios. No ofrezco respuestas prefabricadas. Ofrezco presencia, experiencia y acompañamiento para que cada persona encuentre sus propias respuestas y avance con mayor claridad y confianza.

Experiencia más formación. Y una vida aprendiendo de las personas.


Juan María López Osa
«Cuando una persona encuentra sentido, claridad y un para qué, suele descubrir también la fuerza necesaria para recorrer su propio camino.»
— Juan María López Osa